viernes, 4 de mayo de 2007

Si no sabes beber...

Por fin ha llegado el post que todos esperábamos.
El post donde se cuenta la historia que muchos ya sabéis. Cómo uno de los miembros de la expedición se soltó la melena y se puso hasta el ojete por primera vez en su vida.
Ahí va...


En este viaje, uno de los participantes, llamémosle señor F, decidió que ya era lo bastante mayor como para empezar a beber alcohol. Estamos hablando de 26 años.
Para comenzar con buen pie, el muy inconsciente retó a otro de los participantes, llamémosle señor A, a beberse entre los dos una botella de whisky, ahí es nada. Obviamente nadie daba un duro por él y efectivamente nos decepcionó a todos el día acordado para beber la susodicha botella. De hecho, no llegó a beberse ni un cubata. Después de miles de excusas baratas, el señor F reconoció su propia falta de hombría con la ya mítica frase: "ME RAJO".

Advertencia: lo que sigue puede no ser exacto al 100%

Si la cosa hubiese quedado ahí, sólo sería una anécdota más del viaje sin la suficiente importancia para ponerla en este post. Pero no. El señor F quería limpiar su honor mancillado.
Después del viaje a Lofoten, sólo nos quedaba una noche en Tromsø. Los máximos guerreros salimos de marcha (léase: Carlos, Aquilino, el señor F y yo). Como era Jueves no había mucha marcha, aunque el bar donde fuimos estaba bastante lleno para la ocasión.

A lo que vamos:
Yo me dediqué a lo de siempre: beber cerveza. Cuál fue mi sorpresa cuando el señor F, librándose de muchos años de abstinencia, me pidió un trago porque tenía sed, se lo di, y dijo no estaba mal y que le había gustado. Yo, asombr
ado, le di mi cerveza y fui a por otra.
Eso fue el detonante. Aun me pregunto si debí haberlo evitado...


Después de soplarse poco menos de la mitad del vaso, al señor F ya se le notaban los efectos del alcohol en su organismo recién desvirgado. En su defensa hay que decir que estábamos bastante cansados del viaje a Lofoten. Aquí vemos al señor F con la sonrisa típica del borrachín principiante (no se porqué me recuerda al Guevara McKinley en su época dorada):



Si la cosa hubiese quedado ahí, sólo sería una anécdota más del viaje sin la suficiente importancia para ponerla en este post. Pero no. El señor F se puso fino y después de beberse mi cerveza, él mismo fue a por otra. Supongo que esa fue la primera cerveza que adquirió en su vida. El caso es que, como en toda buena borrachera, el señor F fue pasando por todos los pasos típicos de la forma más veloz que he visto nunca. En seguida empezó a decirnos cosas como: "sois los mejores colegas", "me encanta Noruega", "me lo estoy pasando de p. madre", y todo eso. Cuando empezó a ponerse pesado, cada uno de nosotros de forma involuntaria y poco decorosa, empezamos a hacerle el vacío. No me siento especialmente orgulloso de esto, pero cuando uno se pone así de plasta, no hay quien lo aguante.
Y mientras el resto nos dedicábamos a lo normal que se hace en un bar: charlar, criticar a los noruegos, comentar la decoración del bar, etc. el señor F se dedicaba a beber y disfrutar de su nuevo estado sensitivo. Aquí lo vemos siguiendo la táctica acuñada por Rubén de apoyarse en la columna y esperar que alguna tía venga a liarse contigo:


Si la cosa hubiese quedado ahí, sólo sería una anécdota más del viaje sin la suficiente importancia para ponerla en este post. Pero no. El señor F fue a por todas y claro, se puso hasta el ojete. Como nosotros ya no le hacíamos mucho caso, perdí la cuenta de las cervezas que el insensato se llegó a beber, pero tened claro que fueron más de 3. Esto significa más de litro y medio de cerveza para un tipet peso mosca que nunca había bebido antes. El resultado fue lógico, el señor F acabó hecho un despojo humano que no se podía ni tener en pie.
Por suerte el bar tenía una terracilla para que la gente saliese a fumar (sí, una terracilla en Noruega) así que llevamos al señor F a que le diese un poco el aire fresco a ver si se despejaba. Vamos, lo típico en estos casos. Aquí vemos al señor F hecho una bola intentando no quedarse sopa mientras Carlos y Aquilino comentan batallitas de sus primeras borracheras, tema muy socorrido en estos casos:


Cuando se hizo un poco más tarde y cerraron el bar, nos llevamos al señor F medio a rastras, totalmente vencido por el alcohol, a la calle a coger un taxi.
De allí al aeropuerto y vuelo a Oslo.

Os podéis figurar la situación al día siguiente en Oslo:
"esto de beber es la peste", "esa cerveza era de garrafón", "yo no vuelvo a beber en mi vida", etc.

Es tarde. Ya has caído.

lunes, 23 de abril de 2007

Tortilla de patatas

La segunda noche que cenamos en Ramberg, Sigrid invitó a una amiga a cenar con nosotros y después de la cena que nos habían preparado la noche anterior teníamos que hacer algo... lo que fuera. Recurrimos a la socorrida tortilla de patatas (si tienes pensado irte de Erasmus, aprende a hacerla antes de ir, tendrás mucho ganado)...
El caso es que tuvimos que hacer un par de tortillas de patatas con una sartén de la segunda guerra mundial. Aun así, el resultado fue bastante aceptable.

Como les gustó, nos preguntaron cómo se hacía, y aunque lo explicamos detenidamente, quedamos en mandarles la receta. Bueno, la idea original del Carlos era hacer un vídeo, pero como nos hemos divido resulta un poco difícil.

Yo por mi parte aproveché que el domingo pasado hice una tortilla para hacer unas cuantas fotos del proceso. Con ellas he escrito la receta para mandársela a Sigrid. Lo prometido es deuda.
Además me sirve para poner un post algo distinto y de paso, para retar al Rey Agaporni, conocido en el mundo entero por ser un total inútil en la cocina, a hacer una tortilla de patatas.

Rey Agaporni, te reto a hacer una tortilla de patatas.



Bien, dicho todas estas tontunas, ahí va la receta. Está en inglés y escrita por mí, advertido quedas.



First, the ingredients:

See Picture 1

4 – 5 medium size potatoes

1 huge onion

6 eggs

Olive oil

Salt

I expect you to realize that there is a close proportion between the amount of ingredients and the size of the desired tortilla.


Utilities:

Nonstick pan

A big bowl

A big flat dish

Now, my easy method:

(you probably prefer to clean the kitchen first, that is your option)

1 Peel all the potatoes and cut each one in little cubes, just like it happened in the first scene of the film Cube. See Picture 2.

2 Put the potato mini-cubes into the nonstik pan with olive oil and place it on the hob over low heat. Don’t worry more about the potatoes, just leave they to cook themselves.

3 Repeat step 2 with the onion instead of the potatoes. See Picture 3. Put the onion with the potato and mix them. Now it is the moment to add some salt.

4 While the potatoes are cooking, break and mix the eggs into the bowl. Put some pinches of salt on them too. See Picture 4.

5 After… mmm... 40 minutes with the potatoes and the onion cooking with low fire they must be very soft. See Picture 5.

Put all the content of the pan into the bowl and mix it with the eggs. See Picture 6.


Now the most critical (and funniest) part of the recipe begins, mistakes can be solved only with our previous experiences, in case we have, obviously.

6 Raise the fire at medium power. Pour the mixture into the pan. See Picture 7.

Now let the tortilla cook until it has its down solid and golden. It is difficult to say the exact moment, mainly because we can't see through the pan, but it usually takes 6 or 8 minutes of cooking. See Picture 8.

7 Turn the tortilla. This step probably ruins your tortilla and there are some tricks to avoid it, but brave warriors always choose the Spanish way to turn the tortilla. Put the flat dish covering the pan; remove the pan from the heat and flip the pan and the dish together upside down. (Tip: if you are not pretty sure you can do this properly, it is better to wear oven gloves, just in case…). Lift off the pan, put it again on the fire and slide the tortilla again into the pan. 5 minutes more of cooking and it should be done. See Picture 9.



8 The End. See Picture 10.



Final tips:

Onion can be eliminated from the recipe with tasteless results.

A nonstik pan is a mandatory tool for beginners.

To flip the pan, the dish and the tortilla requires a little strength and a lot of self-confident attitude, good luck!

Eat the tortilla while it is still warn. Anyway, many people prefer the tortilla cold and/or with several sauces… each to his own.

I wanted to record a movie of me flipping the tortilla. What a pity I only have two hands! Instead of my video of tortilla flipping, here you have a good one from internet:

http://www.youtube.com/watch?v=Bdq0vrrTX5s&mode=related&search=


jueves, 19 de abril de 2007

Å: el fin del mundo

Entre las fotos que acabo de subir, hay una que me gusta especialmente. Es la que hicimos una vez pasado el túnel de "Å", siguiendo la carretera, hasta llegar a lo que estamos convencidos que es el fin del mundo.



¿Está guapo, eh?

La montañita que se ve en el horizonte, tras las nubes, a la derecha, es sin duda la morada del "Drac", que te concede un deseo cuando juntas las siete bolas de cristal.

Y este es el momento en que encumbramos el final del camino.



Todos tienen las manos en alto mientras gritan "Bravoooo!!!" porque yo, mientras les hacía la foto, me estaba liando con Jennifer Aniston, que curiosamente pasaba por allí, y no pudo resistirse a mis encantos.

Por fin.... fotos de Lofoten de Fernando

Ha costado, sí. Pero es porque todo lo bueno se hace esperar.

En fin... aquí las tenéis, 120 megas de pura gloria:

Más fotos de Lofoten

viernes, 13 de abril de 2007

Gente que nos visita...

En su corta vida, el blog ha recibido visitas de los lugares indicados en el siguiente mapa:



Puedo justificar los siguientes:

Tromso -> Akilino
Canada -> El tonto del Adri
Madrid -> Carlos
Denia -> El tío del culo sexy
Valencia -> Varios...
Albacete -> Fuji
...

Pero... ¿y Alemania? ¿Argentina? ¿Italia? ...
Mirando la página desde la que acceden a nuestro blog, la respuesta es bien sencilla: estan curioseando cualquier otro blog cuando le dan al boton de "next blog" de arriba, que les lleva a un sitio al azar... y mira tú por donde, acaban aquí.

Segunda parte de las fotos de Juan

Me equivoqué en el post anterior y sólo puse 4 enlaces de descarga de fotos de Juan, cuando en realidad eran 8. Ya lo he corregido.

Aprovecho para decir que todo el que visita la página está obligado a dejar al menos un mensaje en el chat de la derecha.

Nuevas fotos (de Juan) disponibles !!

Pues sí amigos, el infierno debe haberse congelado, porque después de tan sólo 4 semanas desde que volvimos, Juan por fin ha conseguido subir sus fotos!

Y no debió ser fácil!!! Conectar la cámara al ordenador, hacer un "copy and paste" al disco duro, abrir el firefox, entrar en megaupload, y subir las fotos... pufff... que estrés!!

Menos mal que Juan es un hombre curtido en mil batallas, y a pesar de todas las dificultades ha sabido imponerse a la adversidad, cual guerrero espartano en tanga rojo.

En fin. Aquí tenéis los enlaces:

Fotos 1
Fotos 2
Fotos 3
Fotos 4
Fotos 5
Fotos 6
Fotos 7
Fotos 8

jueves, 12 de abril de 2007

Momentos críticos

No todo el viaje fue gozo y diversión. Como en todo buen viaje aventurero, hubo momentos críticos de esos que pueden mandar todo a tomar por Lofoten. Algunos fueron críticos de verdad, como cuando volvimos a las 5 de la mañana a la estación de autobuses de Oslo y la mitad de la estación estaba cerrada, casualmente donde estaban las consignas con nuestras maletas. Nuestro autobús para el aeropuerto salía a las 6:30. Empezamos a leer los carteles pegados al cristal, llenos de horarios, pero estaba todo en noruego. Unos sabiamente nos quedamos a descifrar ese precioso idioma mientras otros buscaron ayuda (a las 5 de la mañana) y otros, pequeños y miserables seres inferiores, se dedicaron a llorar y reprochar.

Hubo muchos momentos críticos. Para Juan hubo uno extra cuando el Rey Agapornis le hizo creer que le habían puesto una multa. Juas, juas.

En este tipo de viajes, también suele haber momentos que, conforme pasa el tiempo, tienden a hacerse críticos y llegan a un estado de inestabilidad que puede desembocar en situaciones absurdas y variopintas.

Uno de esos momentos que tendía a ser crítico, sucedió en el viaje de ida a Lofoten. Una vez cruzado el Ferry y después de varias horas y cientos de kilómetros recorridos, ¡no llegábamos a ningún sitio!. Los pueblos que veíamos eran todos iguales y no salían en el mapa (realmente eran casas sueltas en la inmensidad), la maldita ruta Michelin nos decía que habíamos llegado a destino hace cuatro horas y se nos estaba acabando el café.
Teníamos hambre, sueño, frío y ojetecalor.
Hicimos una parada estratégica para hacer nuestras necesidades en una de las muchas gasolineras fantasma que hay en Noruega y decidimos descansar de tanto coche (unas 11 horas seguidas) y estirar las piernas por esos fríos páramos plagados de zombis.



El paisaje era abrumador, montañas gigantes en todas las direcciones, nieve por todos lados, cuatro casas por ahí desperdigadas. El caso es que Carlos y yo encontramos un paralelismo entre aquel poblate y Los Pocicos. Una cosa más que la falta de sueño ha hecho desvanecerse en mi memoria...

El cansancio empezó a picar nuestra moral de guerreros. La paranoia incipiente nos llevo a hacernos pasar por reporteros del Natural Science Journal y preguntar a los nativos si sabían donde vivía el hombre más fuerte del mundo, que queríamos hablar con él para ser sus seguidores.

Si en ese momento hubiese dudado abiertamente de estar yendo en la ruta correcta, lo más seguro es que el momento hubiese estallado, convirtiéndose en un momento crítico de verdad. Nuestra única opción era seguir hacia adelante y confiar en que Thor nos llevara hasta Ramberg, como así fue.

Analizando más de cerca la foto, se puede deducir la tensión del momento e intuir nuestros pensamientos pesimistas.


martes, 10 de abril de 2007

Oslo de noche (II)

¡Guerreros!
¡Basta de regocijarse en los momentos dichosos de nuestro viaje!
Recojo el guante que se lanzó con el post sobre la primera noche en Oslo y humildemente trataré de completar el relato de esa pequeña odisea freak.

Repaso a los puntos pendientes:

1. Juan/noruegas/novios de noruegas. No puedo aportar más que el punto de vista de un "recuperador" de cervezas que entre captura y captura echaba un vistazo al resto de compañeros guerreros. Primera cerveza: Juan al lado de una noruega que pretendía no parecerlo, un fenómeno bastante común (teñido moreno, crema autobronceadora, etc.). Segunda cerveza: Juan al lado de la noruega de antes y a su vez al lado de un noruego. Tercera cerveza: La noruega y el noruego por una parte y Juan y el resto de guerreros por otra.

Cachondeo generalizado. Un no-se-si-muy-loable intento de ligoteo en condiciones extremas que fracasa. Uno más.

2. Baile guarro/roce/codazos/viva el vino. El efecto desinhibidor del alcohol alcanza en Noruega proporciones épicas sobre la población local. Uno, que siempre se ha movido en ambientes muy etílicos, nunca había presenciado tal despliegue de payasadas y bailes extravagantes como si tal cosa.

Si eso fuera todo, pues nada. Lo grave era combinar el espasmo de esos cuerpos colosales con un ritmo reggaetón y comprobar como la "moda latina" es de más fácil contagio que la gripe aviar. ES DECIR, en Noruega se baila reggaetón, salsa, merengue y lo que haga falta a los cinco segundos de empezar cada canción.

Así pues, todos pudimos ver a un mozo autóctono en extático frenesí bailongo frente a una impresionante rubiaca que parecía ver las puertas del Valhalla mientras retumbaba el "patú pa-tú" del reggaetón. La pareja, en determinados momentos, era digna de despliegue fotográfico (esos sudores...) y de haberlas, convertirían este blog en no apto para menores.Era el arrimamiento de cebolleta at his greatest. Quizá Juan debería haber empezado por ahí. De reojo seguíamos las evoluciones de nuestro idolillo hasta que ella, como quien se despide de su tía de Cuenca, despachó al chaval que, digan lo que digan mis compañeros guerreros, no debe recordar esa noche con júbilo.

En fin, que se bebe bastante, sí, pero todavía se hace que se bebe más, no se si me explico.
Quizá en relación con el atontamiento que sufre la juventud noruega en esos bares tan finos, era curioso (y doloroso) sentir el codo de un desconocido apuntalando un par de vértebras lumbares para, una vez que te girabas instintivamente para dar la cara a la "amenaza", ver al causante escurrirse entre las cabelleras rubias del bar. Sin rencores chavales. Eso sí, estáis en mi lista y me reconforta pensar que quizá fuisteis vosotros los que pagásteis mis cervezas.

Lo más escalofriante que vi en el "Sports Bar" de Oslo fue a una chica intentar subirse a una mesa habilitada para dejar copas vacías y a continuación pegarse una hostia realmente fina (entre taburetes, de cabeza y con el suelo lleno de vidrio roto). Y ahí no queda la cosa, los ¿compis? de la accidentada, lejos de echarle una mano, se partían de risa y la señalaban cuando ella trataba de levantarse. Awesome.

3.Mi pérdida de móvil. Cuando más descorazonado estaba por la frialdad de estas buenas gentes. El destino quiso que mi primera impresión cambiara de forma radical.

Deambulando por las calles de Oslo, después de una fugaz visita a un bar donde recuperamos un par de cervezas y nos fuimos, acabamos entrando a un garito de clara tendencia rock (el primero que ví). Las horas de viaje y el cansancio cundían entre nosotros. Y lo peor fue cuando, tras visita al WC me di cuenta de que había perdido el teléfono!. Con todo el viaje por delante clamé a los dioses, además de preguntar a todo bicho que había en el bar (en inglés ful).

A punto de enterrar mi hacha de guerra, salimos del bar para ya volver a la estación cuando un tunante de aspecto vivaracho nos entretuvo con una conversación sin pies ni cabeza. Estábamos en pleno ejercicio mental de hablar en inglés cuando un ser angelical salió del bar agitando mi teléfono y preguntando si alguno lo había perdido. En ese momento todos los noruegos me parecieron más guapos, altos y rubios y ellas, las madres de mis futuros hijos.

Ya sin prisas, el hablador de la puerta, al saber de mi gusto por el black metal y nuestro destino, Tromso, nos encomendó buscar a un tal EGON una vez llegáramos. Tarea que, por otra parte, sólo nos tomábamos en serio cuando circulaba el whisky y la cerveza por nuestras manos. Mi idea es que EGON debe ser un mega-freak de Tromso que ya sólo verlo dan ganas de hacerse fotos con él. Una institución del black metal de la zona y quizá con sus antecedentes penales y todo, como Dios (o Satán) manda.


Nos depedimos efusivamente de ese par de pájaros, la foto lo dice todo, que también se habrían metido lo suyo entre pecho y espalda y nos fuimos a recoger nuestro equipaje rumbo al Top 3.

Por el camino vivimos uno de los trances más duros a los que se puede enfrentar un guerrero: el hambre y la pobreza. Nuestra condición nos obliga a llevar la mínima carga posible y eso, cuando se nos sumerge en un entorno privado de fuentes naturales de alimento es un problema. En cristiano: la comida era muy cara, los kebaps, infames, un trocito de pizza, un lujo. Ninguna de las tienduchas que encontrábamos nos ofrecía nada con una relación (hambre eliminada/precio) suficiente. Al final, acabé adquiriendo una bolsa de frutos secos POLLY por una cantidad ridícula (para ser Noruega) y una botella de agua absolutamente normal.


Con la botella de agua en una mano, los panchitos en la otra y el móvil de vuelta en mi bolsillo, me sentía un superhombre caminando por la parte mas high-tech de Oslo, llena de torres acristaladas. Una nueva prueba de que las mejores cosas de la vida son casi gratis, excluyendo Ryanair.


En ese estado de felicidad andábamos cruzando este puente siguiendo los pasos de un borrachín que andaba en zig-zag sin saber lo que nos esperaba en la bussterminalen: HOMELESS IN OSLO.

lunes, 9 de abril de 2007

Ya tenemos chat!

Como algunos sois muy perros incluso para dejar comentarios en los posts, he puesto a la derecha un CHAT, de manera que podéis poner las tonterías que queráis sin hacer click en ningún sitio.

Ale! Rienda suelta a la imaginación. :)

NOTA: No pongáis acentos ni "ñ", que sale raro.

El coche y la musica.

Para ir de Tromso a Lofoten, alquilamos el coche a pussypussy (ya hablaremos de él en algún otro post) y juntos recorrimos más de 1500 kilómetros e innumerables aventuras! :)

Como el coche llevaba radio-CD, preparamos un recopilatorio de canciones en el ordenador de Akilino.

Un único CD. 1500 km.

Lo repito por si alguien no lo ha cogido:

Un único CD. 1500 km.

En un CD caben unas 20 canciones o menos... y 1500 km por Noruega son unas 30 horas en coche. Eso sale a escuchar una misma canción 1 hora y media.... una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez....

Si algún listo se pregunta por qué no poníamos la radio, es porque en Lofoten, por culpa de las montañas, la cobertura era muy mala. Además, a nosotros nos gustaban nuestras 20 canciones, y punto.

El caso es que entre todas las canciones, hubo una que, en un momento de paranoya máximo, decidimos tratar de averigüar cuantas veces éramos capaces de escucharla de manera consecutiva.

La canción era "Héroe de Leyenda" (de los "Héroes del Silencio", claro está), y fuimos capaces de escucharla unas 15 veces seguidas, hasta que Julito amenazó con comerse un brazo si no cambiábamos de canción.

En fin... en honor a tan agradables momento, he dedicado un vídeo al coche y a esa canción.

Aquí lo tenéis:



Por cierto... hago un llamamiento desde aquí a los guerreros máximos a ver si entre todos somos capaces de sacar el título de todas las canciones que había en aquel CD venido del mismo infierno.

De momento tenemos esto (ir editando el post y añadiendo títulos):

1- Héroe de Leyenda - Héroes del silencio
2- Run to the hill - Iron Maiden
3- Sultans of Swing - Dire Straits
4- Blitzkrieg Bop - Los Ramones
5- Un jour en France - Noir Desir
6- November Rain - Guns&Roses
7- Trash - Suede
8- By the way - Red Hot Chili Peppers
9- Karma Police - Radio Head

etc...

domingo, 8 de abril de 2007

No estaba tan fria II

Algún mentecato ha osado dudar de la veracidad de nuestro relato. Poniendo incluso en duda de que esos del vídeo seamos nosotros.

Así que aquí tenéis un segundo video.



Sólo UNA persona en todo el planeta es capaz de llevar ese bañador rojo con tanto estilo.

Así que caso cerrado. :)

No estaba tan fria

Y por fin... el post que da título a nuestro blog !!!!!

Jeje... Os pongo es situación: Estamos conduciendo de vuelta a Ramberg cuando alguien comenta no-se-que de bañarse cuando hace mucho frío. Entonces Akilino dice que a él no le parece tanta cosa bañarse en el mar de noruega... luego mucho "blablabla" por aquí y por allá, hasta que finalmente alguien dice la frase mágica:

"¿A que no hay huevos?"

Y claro... retar a huevos a un español medio es lo mismo que retar a cervezas a un alemán ó retar a pelos en el sobaco a una francesa. Es algo que SIEMPRE va a terminar mal.

En fin, se fijaron las siguientes condiciones:

1- El baño sería en la playa de Ramberg

2- Por la noche

3- Nevase o no (y resultó que sí que nevó)

4- En bañador, claro. El Aquilino no se había traído bañador a Noruega, al contrario que el resto del equipo, que somos muy previsores. Así que Sigrid le dejó uno de los suyos. Sí, habéis entendido bien, Akilino se baño con un bikini de chica. Eso le honra como guerrero y se ha ganado un puesto al lado de Odín para el resto de los siglos.


La historia tiene más miga. Resulta que todo empezó como la típica vacilada para hacernos los machotes delante de Sigrid, y resulta que Sigrid al final también se bañó con nosotros y fue la que menos se quejaba !!! Así que un punto para Noruega y cero para España, jeje... Pero bueno, eso es otra tema. El caso es que nos bañamos.

Aquí tenéis la prueba:



Por último, un consejo para los que estéis pensando hacer lo mismo: intentad no chillar como niñas :)

Primeras fotos de Lofoten (de Sigrid)

Sigrid nos envió el otro día las fotos de Lofoten que hizo ella con su cámara.

En vez de ponerlas en megaupload, como no son muchas, las pongo todas en este post. Ok?

Pues vamos allá:



Esta primera foto requiere una pequeña introducción. Resulta que íbamos de vuelta a Ramberg, por un camino secundario de Lofoten... Para que os hagáis una idea, aunque en Noruega las carreteras están siempre limpias de nieve y bien cuidadas, lo más parecido que tienen ellos a una autopista es lo que aquí en España sería una carretera comarcal. Así que imaginaros cómo es un "camino secundario"... :) Para los que tengan poca imaginación, decir que por la carretera por la que íbamos cabían dos coches en paralelo y apenas sobraban unos centimetros. En fin... el caso es que íbamos nosotros en nuestra furgoneta del equipo A, Fuji al volante.

Fuji será muchas cosas, pero conductor guerrero NO, ya que le faltaron agallas para poner el coche a dos ruedas cuando la situación lo requirió. En vez de eso, cuando un camión se dirigía a toda leche hacia nosotros por la carreterilla esa, cuando estabamos a menos de 5 metros y los ***** por corbata, el muy cobarde decidió tirar de volante y sacarnos de la carretera. Salvamos la vida, sí... pero ¡¿a qué precio?! El dios Thor, que nos observaba desde las alturas, habrá sentido vergüenza de nosotros al ver cómo esquivábamos lo que prometía ser un espectáculo de vísceras y sangre... En fin... otra vez será.

Bueno... no era el primer caso de camionero loco noruego que nos pasa a escasos centímetros a más de 90 km/h... ni sería el último, pero si que fue el único que tuvo consecuencias.

Al salirnos de la carretera el coche quedó atrapado en la nieve, y por más que empujábamos o le dábamos para alante y para atrás, aquello no se movía.

A pesar de los comentarios alentadores de Juan (como siempre, de gran ayuda) del tipo : "Dios mío! Qué vamos a hacer ahora?!?" ó "Moriremos congelados!" Sacamos fuerzas de flaqueza y decidimos sacrificar al más débil para usarlo de alimento...

Pero al final nada de esto hizo falta, porque el camionero loco (un chaval muy majo, por otra parte), al ver que nos salíamos de la carretera, detuvo el camión y se ofreció a remolcarnos fuera de la nieve.

Primero por detrás (no funcionó) y luego por delante (que sí que funcionó). Si es que en esta vida siempre hay que empezar por delante... :)

En fin... La foto de arriba refleja el momento en que Juan nos ayudaba a... bueno... Juan estaba allí, y punto.

El camionero loco es el chaval con el mono azul.

Aquí le vemos mejor:


Aquí el camionero loco y yo celebramos que todos seguimos vivos. Aquel día se estrecharon unos vínculos que todavía hoy perduran en el tiempo en forma de partidad de ajedred por correo: Él ha abierto con peon-rey a peon-4-rey, y yo todavía estoy pensando la respuesta... :)

Una última foto del acontecimiento:



Aquí el Akilino se está riendo mientras esconde el destornillador con el que le ha inutilizado los frenos al camionero loco mientras desataba los nudos de las cuerdas con las que nos había conseguido sacar de la nieve... nunca volvimos a saber nada del camionero loco... :)

Cambiamos de tercio. La siguiente es la típica foto de grupo !!


Si no recuerdo mal, el pueblecito que se ve destrás es Reina, el penúltimo pueblo antes del fin del mundo, protegido por un pedazo de montañón gigante.

En la foto sólo falta Akilino... así que mis dotes detectivescas me llevan a pensar que era él quien estaba haciendo la foto, jeje.

Ese mismo día, más adelante, empezó a nevar con algo de fuerza, y fue entonces cuando sabiamente decidimos salir del coche para almorzar:


El clima era muy agradable, y tomar aquellos bocadillos, toda una experiencia:


miércoles, 4 de abril de 2007

1ª Cena en Ramberg

En el post de hoy vamos a hablar del pedazo de cena que nos prepararon Sigrid y su madre. Alguna vez he oído decir que la hospitalidad de los países en donde el clima es tan extremo, es una hospitalidad que nada tiene que ver con la nuestra.
Aquí es España cuando alguien te visita, le sacas unas olivas, unas papas y una cerveza. Ya. Si resulta que es un familiar o un viejo amigo, le puedes invitar a comer y tal...
Pues a nosotros nos alojaron durante dos noches y nos invitaron a cenar como Dios manda, sin ningún tipo de compromiso, y además hay que tener en cuenta que de todos los que íbamos, allí sólo conocían a Fernando y de unos días nada más.

El caso es que una vez ya en Ramberg, después de habernos acogido tan bien y después de habernos hecho de guía, Sigrid nos pidió que fuéramos a su casa a cenar. Nosotros nos negamos, no queríamos causar más molestias y gastos, bastante habían hecho ya por nosotros.
Sigrid insistió hasta el punto que tuvimos que ir. Claro, como ya sabía hacía un par de días que íbamos a ir, ya había comprado comida suficiente para invitarnos a cenar... suficiente para nosotros y para 7 tíos más. Claramente le debemos un favor.
Aquí os pongo la foto de la cena:




El menú consistió en:
Ensalada, ensalada de pasta con un par de salsas, una salsa de champiñones y cebolla que estaba de muerte, unas hamburguesas caseras de pescado típicas de Noruega, carne de ballena y de postre una tarta casera.
Para beber cerveza y vino, ole!

En la foto aún no habían sacado aun las hamburguesas de pescado que estaban exagerás. Un servidor que ha vivido varios meses en Noruega os puede decir que si vais allí, NUNCA compréis esas hamburguesas congeladas en el supermercado. Están malísimas. Sin embargo, las que probé en Ramberg me estuvieron muy buenas, y eso que ya estaba inflado, así que no me estuvieron buenas por el hambre.

Cosa a parte fue la carne de ballena, fue la primera vez que probamos carne de este animal (bueno, yo ya la había probado antes) y todos estuvimos de acuerdo en que estaba muy sabrosa. Por supuesto no vamos a deciros a qué sabe, si queréis saberlo os vais a Noruega a comerla, pues de los pocos países donde se caza este animal.
Con lo civilizados que parecían estos noruegos y aun matando ballenas, en fin... nadie es perfecto. :)