Primeras fotos de Lofoten (de Sigrid)
Sigrid nos envió el otro día las fotos de Lofoten que hizo ella con su cámara.
En vez de ponerlas en megaupload, como no son muchas, las pongo todas en este post. Ok?
Pues vamos allá:
Esta primera foto requiere una pequeña introducción. Resulta que íbamos de vuelta a Ramberg, por un camino secundario de Lofoten... Para que os hagáis una idea, aunque en Noruega las carreteras están siempre limpias de nieve y bien cuidadas, lo más parecido que tienen ellos a una autopista es lo que aquí en España sería una carretera comarcal. Así que imaginaros cómo es un "camino secundario"... :) Para los que tengan poca imaginación, decir que por la carretera por la que íbamos cabían dos coches en paralelo y apenas sobraban unos centimetros. En fin... el caso es que íbamos nosotros en nuestra furgoneta del equipo A, Fuji al volante.
Fuji será muchas cosas, pero conductor guerrero NO, ya que le faltaron agallas para poner el coche a dos ruedas cuando la situación lo requirió. En vez de eso, cuando un camión se dirigía a toda leche hacia nosotros por la carreterilla esa, cuando estabamos a menos de 5 metros y los ***** por corbata, el muy cobarde decidió tirar de volante y sacarnos de la carretera. Salvamos la vida, sí... pero ¡¿a qué precio?! El dios Thor, que nos observaba desde las alturas, habrá sentido vergüenza de nosotros al ver cómo esquivábamos lo que prometía ser un espectáculo de vísceras y sangre... En fin... otra vez será.
Bueno... no era el primer caso de camionero loco noruego que nos pasa a escasos centímetros a más de 90 km/h... ni sería el último, pero si que fue el único que tuvo consecuencias.
Al salirnos de la carretera el coche quedó atrapado en la nieve, y por más que empujábamos o le dábamos para alante y para atrás, aquello no se movía.
A pesar de los comentarios alentadores de Juan (como siempre, de gran ayuda) del tipo : "Dios mío! Qué vamos a hacer ahora?!?" ó "Moriremos congelados!" Sacamos fuerzas de flaqueza y decidimos sacrificar al más débil para usarlo de alimento...
Pero al final nada de esto hizo falta, porque el camionero loco (un chaval muy majo, por otra parte), al ver que nos salíamos de la carretera, detuvo el camión y se ofreció a remolcarnos fuera de la nieve.
Primero por detrás (no funcionó) y luego por delante (que sí que funcionó). Si es que en esta vida siempre hay que empezar por delante... :)
En fin... La foto de arriba refleja el momento en que Juan nos ayudaba a... bueno... Juan estaba allí, y punto.
El camionero loco es el chaval con el mono azul.
Aquí le vemos mejor:
Aquí el camionero loco y yo celebramos que todos seguimos vivos. Aquel día se estrecharon unos vínculos que todavía hoy perduran en el tiempo en forma de partidad de ajedred por correo: Él ha abierto con peon-rey a peon-4-rey, y yo todavía estoy pensando la respuesta... :)
Una última foto del acontecimiento:
Aquí el Akilino se está riendo mientras esconde el destornillador con el que le ha inutilizado los frenos al camionero loco mientras desataba los nudos de las cuerdas con las que nos había conseguido sacar de la nieve... nunca volvimos a saber nada del camionero loco... :)
Cambiamos de tercio. La siguiente es la típica foto de grupo !!
Si no recuerdo mal, el pueblecito que se ve destrás es Reina, el penúltimo pueblo antes del fin del mundo, protegido por un pedazo de montañón gigante.
En la foto sólo falta Akilino... así que mis dotes detectivescas me llevan a pensar que era él quien estaba haciendo la foto, jeje.
Ese mismo día, más adelante, empezó a nevar con algo de fuerza, y fue entonces cuando sabiamente decidimos salir del coche para almorzar:
El clima era muy agradable, y tomar aquellos bocadillos, toda una experiencia:
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