viernes, 4 de mayo de 2007

Si no sabes beber...

Por fin ha llegado el post que todos esperábamos.
El post donde se cuenta la historia que muchos ya sabéis. Cómo uno de los miembros de la expedición se soltó la melena y se puso hasta el ojete por primera vez en su vida.
Ahí va...


En este viaje, uno de los participantes, llamémosle señor F, decidió que ya era lo bastante mayor como para empezar a beber alcohol. Estamos hablando de 26 años.
Para comenzar con buen pie, el muy inconsciente retó a otro de los participantes, llamémosle señor A, a beberse entre los dos una botella de whisky, ahí es nada. Obviamente nadie daba un duro por él y efectivamente nos decepcionó a todos el día acordado para beber la susodicha botella. De hecho, no llegó a beberse ni un cubata. Después de miles de excusas baratas, el señor F reconoció su propia falta de hombría con la ya mítica frase: "ME RAJO".

Advertencia: lo que sigue puede no ser exacto al 100%

Si la cosa hubiese quedado ahí, sólo sería una anécdota más del viaje sin la suficiente importancia para ponerla en este post. Pero no. El señor F quería limpiar su honor mancillado.
Después del viaje a Lofoten, sólo nos quedaba una noche en Tromsø. Los máximos guerreros salimos de marcha (léase: Carlos, Aquilino, el señor F y yo). Como era Jueves no había mucha marcha, aunque el bar donde fuimos estaba bastante lleno para la ocasión.

A lo que vamos:
Yo me dediqué a lo de siempre: beber cerveza. Cuál fue mi sorpresa cuando el señor F, librándose de muchos años de abstinencia, me pidió un trago porque tenía sed, se lo di, y dijo no estaba mal y que le había gustado. Yo, asombr
ado, le di mi cerveza y fui a por otra.
Eso fue el detonante. Aun me pregunto si debí haberlo evitado...


Después de soplarse poco menos de la mitad del vaso, al señor F ya se le notaban los efectos del alcohol en su organismo recién desvirgado. En su defensa hay que decir que estábamos bastante cansados del viaje a Lofoten. Aquí vemos al señor F con la sonrisa típica del borrachín principiante (no se porqué me recuerda al Guevara McKinley en su época dorada):



Si la cosa hubiese quedado ahí, sólo sería una anécdota más del viaje sin la suficiente importancia para ponerla en este post. Pero no. El señor F se puso fino y después de beberse mi cerveza, él mismo fue a por otra. Supongo que esa fue la primera cerveza que adquirió en su vida. El caso es que, como en toda buena borrachera, el señor F fue pasando por todos los pasos típicos de la forma más veloz que he visto nunca. En seguida empezó a decirnos cosas como: "sois los mejores colegas", "me encanta Noruega", "me lo estoy pasando de p. madre", y todo eso. Cuando empezó a ponerse pesado, cada uno de nosotros de forma involuntaria y poco decorosa, empezamos a hacerle el vacío. No me siento especialmente orgulloso de esto, pero cuando uno se pone así de plasta, no hay quien lo aguante.
Y mientras el resto nos dedicábamos a lo normal que se hace en un bar: charlar, criticar a los noruegos, comentar la decoración del bar, etc. el señor F se dedicaba a beber y disfrutar de su nuevo estado sensitivo. Aquí lo vemos siguiendo la táctica acuñada por Rubén de apoyarse en la columna y esperar que alguna tía venga a liarse contigo:


Si la cosa hubiese quedado ahí, sólo sería una anécdota más del viaje sin la suficiente importancia para ponerla en este post. Pero no. El señor F fue a por todas y claro, se puso hasta el ojete. Como nosotros ya no le hacíamos mucho caso, perdí la cuenta de las cervezas que el insensato se llegó a beber, pero tened claro que fueron más de 3. Esto significa más de litro y medio de cerveza para un tipet peso mosca que nunca había bebido antes. El resultado fue lógico, el señor F acabó hecho un despojo humano que no se podía ni tener en pie.
Por suerte el bar tenía una terracilla para que la gente saliese a fumar (sí, una terracilla en Noruega) así que llevamos al señor F a que le diese un poco el aire fresco a ver si se despejaba. Vamos, lo típico en estos casos. Aquí vemos al señor F hecho una bola intentando no quedarse sopa mientras Carlos y Aquilino comentan batallitas de sus primeras borracheras, tema muy socorrido en estos casos:


Cuando se hizo un poco más tarde y cerraron el bar, nos llevamos al señor F medio a rastras, totalmente vencido por el alcohol, a la calle a coger un taxi.
De allí al aeropuerto y vuelo a Oslo.

Os podéis figurar la situación al día siguiente en Oslo:
"esto de beber es la peste", "esa cerveza era de garrafón", "yo no vuelvo a beber en mi vida", etc.

Es tarde. Ya has caído.

13 comentarios:

akycrack dijo...

jeje este post era obligatorio ponerlo

akycrack dijo...

Aunque bueno decir que en un principio,como hablar es muy facil,la apuesta era beberse una botella de whisky el solito,pero yo,que aunque no lo parezca no soy tan mala persona,me tomé la libertad de bajarle al mundo real diciendole que con media era suficiente.....aunque vaya,no se bebió ni un cubata.

El Rey Agaporni dijo...

Menudas ratas rastreras y barriobajeras que estais hechas. No os preocupéis, que contraatacaré con un nuevo post !

Anónimo dijo...

Que bueno!!!

adrónimo dijo...

ohh, muy bueno el post¡¡¡¡¡¡que calladito se lo tenía...esperemos que a partir de ahora se abra la veda y empecéis a poner carnaza :)

El Rey Agaporni dijo...

La venganza será terrible!

En mi defensa debo decir dos cosas:

1) Sí que me acabe yo solito la botella de whisky, y no sentí nada. Lo cual confirma mis superpoderes: el alcohol no me afecta

2) El día del pub NO BEBÍ NI UNA GOTA. En la primera foto le estaba aguantando la cerveza al Fuji. La segunda es con la misma cerveza, apenas unos segundos despues. En la tercera foto estoy que me caigo del sueño y del frio

Es todo un montaje !!!

Abajo el grupo PRISA !!!

Rikel dijo...

Sí, sí, mucha venganza... como sea igual que la tortilla que dijiste que ibas a hacer y aun estamos esperando...

Que quede claro una cosa, en el post yo ya advierto que el texto no es 100% exacto, porque yo sí que me puse un poco a tono y ya se sabe. Pero vamos, que las fotos hablan por si solas.

Anónimo dijo...

Estas hecho un personaje. Vaya pinta que llevas.¿Quien es tu estilista?.

akycrack dijo...

creo q hemos batido record de comentarios no?

El Rey Agaporni dijo...

No, no... la "pinta que llevo" no es la normal, que conste. Se trata del famosísimo y legendario "disfraz de noruego".

Consiste en lo siguiente:

1. Chaqueta larga
2. Camisa de color chillón con dos o tres botones desabrochados
3. Gomina en el pelo

Si quieres hacerte pasar por un noruego más, es imprescindible ir así, o corres el riesgo de que te confundan con un "búlgaro" (como le paso a Julitro, jeje)

Juanma Agudo dijo...

El proximo objetivo es emborrachar al señor A. (El carnicero de Milwaukie) el señor Montoya, al que tras cientos de sobremesas en el Galileo, estamos empezando a tocarle la fibra sensible y se está dando cuenta de que se está perdiendo algo.

Ahora lo siento por el señor F. como tenga que vivir a su edad toda la experiencia que es empezar a beber, a estas alturas, uno se convierte en alcoholico de verdad.

El Rey Agaporni dijo...

Dios mío! ¿¿ El Montoya sigue vivo ??

¿¿ Sigue en el Galileo ??

Desde luego, la naturaleza es caprichosa a veces.

Rikel dijo...

Teníamos que haberle dicho al Montoya que se viniera a Tromso, que fuera él el octavo pasajero.

Entonces el viaje sí que hubiese sido surrealista.